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Lo que la gente pregunta a una embarazada

 

Arte de Duvet Days

Estas letras son dedicadas a todas las mujeres gestantes, también a todas las parteras, comadronas y doulas, sabias y dulces acompañantes.

 

Escribo estas letras desde una ixchelandia fecunda, un espacio que experimenta desde hace 7 lunas un ritmo muy particular, el de la gestación. En estos días estoy entrando en la semana 31 de embarazo, 29 de gestación, y qué decir más que,  esta experiencia está siendo una gran escuela.

Nil, el Ser que ahora me habita y con el que comparto cuerpo, flujos, emociones, carne y sangre, ha resultado ser un gran maestro, y ahora que nos tenemos todo el día y estamos tan cerquita uno del otro,  mis percepciones y reflexiones están influenciadas por él, y me encanta, le gozo un mundo.

Pero estas letras las escribo ahora para reflexionar con ustedes, queridas ixcheles, con respecto a este estado/condición en el que me encuentro y en el que se encuentran tantas mujeres a quienes admiro y amo, y otras tantas a quienes no tengo el gusto de conocer, pero que las veo en las calles de esta urbe, andando con su vientre expandido, los ojos brillantes y la esperanza en todo su cuerpo. Confieso que ahora,  cuando me encuentro con una mujer embarazada, lanzo porras, vocifero conjuros sororos de fortaleza, invocando a las mamíferas de la vida para que nos ayuden a caminar esta experiencia.

Confirmé mi embarazo en la semana 4 de concepción, Nil avisó justo en el momento de su llegada, y desde ese momento he experimentado un universo nuevo, lleno de gracia y misterio, pero también habitado por  temores, patrones y cuestionamientos por parte de la sociedad que, son prácticamente  cuestionarios de rutina, preguntas que, en un principio intentaba contestar con un silencio y una sonrisa, pero luego, después de sentir sobre mí cuerpo a este fenómeno social, me atreví a dar respuestas, y cada una de ellas me han llevado a una aventura de debates, confrontaciones, charlas interminables, otras muy breves pero contundentes.

¿Qué pregunta la gente a una embarazada? 

  1. La que encabeza el cuestionario: ¿Es niño o niña?

¡Pero qué prisa! sólo un par de personas preguntaban antes que esto si me encontraba bien, si estaba feliz o triste, la  urgencia por etiquetar y clasificar parece ser natural. Algunas personas me decían que preguntaban para saber si hacerme un regalo de color rosa o azul, otros altruistas pretendían hacerlo para generar una lluvia de ideas de nombres a elegir para la criatura. La verdad es que mi compañero y yo no teníamos la intención de investigar el desarrollo genital de bebé con tanta prisa, hasta que simplemente se nos mostró y ya está. Me llamaba la atención la inercia, la anticipación y las justificaciones alrededor de esta primer pregunta ¿Es niño o niña? Desde hace unas semanas mi respuesta se simplificó a: tiene pene y testículos, una vez que nazca y se desarrolle será lo que desee ser. La gente se ríe, algunas otras sólo agrandan los ojos y hacen silencio, otras tantas personas han simpatizado con la respuesta y todo termina en una interesante reflexión sobre sexismo y clasificación de las especies.

2. La pregunta detonador: ¿Cuándo te alivias?

Al principio, intentaba responder con énfasis en la frase MI FECHA DE PARTO es  para el día, pero luego de encontrarme una y otra vez con la normalización de esta pregunta, no pude evitar hacer algo al respecto con mi respuesta, hasta que un día simplemente dije:  ¿Aliviar? Es que no estoy enferma, tuve una caída a las 20 semanas, un poco de dolor de espalda, ahora el reflujo, alguna diarrea esporádica, pero esto que experimento no es una enfermedad.

La gente se justifica alegando que todo lo anterior es un martirio, y que claro que vendrá cierto alivio después de que la criatura abandone mi cuerpo. Lo cierto es que, en estos momentos valoro tantísimo el camino recorrido con la Gyne-ecología Autogestiva, pues si algo he aprendido en estos años es a observar los desequilibrios y sus manifestaciones como oportunidades para cultivar mi autoconocimiento; Apreciado desde esta lente, el reflujo y el dolor de espalda se convierten en oportunidades para el autocuidado y el goce. ¿Cuándo te alivias? es una pregunta arraigada en el inconsciente colectivo, prima hermana de “estoy mala cuando tengo la regla” y pariente cercana de “andas hormonal”. Ahora más que nunca considero necesario generar estas provocaciones para que junt@s reflexionemos las percepciones heredadas con respecto a nuestra sexualidad y sus procesos. Las palabras tienen un poder tremendo, son como semillas que encuentran siempre la forma de germinar dentro de nosotros.

3. La pregunta que genera polémica: ¿En qué hospital vas a aliviarte?

Y la respuesta que detona el conflicto: Lo haremos en casa, con partera y doula.

¿Se pueden imaginar las posibles conversaciones que se desarrollan después de lo anterior? En estas 31 semanas he experimentado de todo tipo de charlas, una vez alguien se ofreció amorosamente a apoyar nuestra decisión siempre y cuando hubiera una ambulancia fuera de nuestra casa durante toda la labor de parto, por si la duda (lo cual agradecí con todo mi corazón, pues entendí el origen del temor), otra vez me vi enfrascada en una charla de seguridad social, institucional, ética médica y obstetricia. En otra ocasión y con “mucho cariño” fui infantilizada por ser primeriza y no saber lo que me espera con respecto al parto, y así, tengo en mi memoria una colección de charlas interesantes, algunas de terror pero, otras tantísimas inspiradoras y sorprendentes, como la de mi prima Amparo que en medio de una charla sobre partos y cesáreas en instituciones médicas, se ganó mis lágrimas de admiración al compartir la experiencia de sus tres partos en una clínica del IMSS, donde a pesar del contexto y las formas logró conectar con la sabiduría de cuerpo e instinto mamífero, y así abrirse a la experiencia de partos maravillosos, a pesar de todo. La idea de un parto en casa descubre un abismo de ignorancia y temores que urgen ser tratados, pues en la medida en la que más personas tengamos acceso a la buena información se abrirá un panorama tan amplio dotado de hechos y verdades al alcance de tod@s.

Lo cierto es que, después de analizar este cuestionario, lo que me queda claro es que poco a poco hemos perdido el goce y el disfrute por nuestra sexualidad, sí, gestar y parir son dos procesos sexuales más de nuestra hermosa existencia, y sí que le hemos perdido el goce y la gracia, y estas preguntas nos lo ponen claro, además de que  detonan miedos profundo dentro de nosotras, anclándonos a patrones bien agarraditos al inconsciente, nos despojan de nuestro poder mamífero, de la capacidad natural de nuestro cuerpo de disponerse a la vida, al disfrute, la exploración y la validación de cada experiencia como única e irrepetible.

Pero también es cierto que poco a poco vamos recuperando nuestro derecho a parir digna y humanamente, y que eso es posible gracias a la lucha y activismo de tantas mujeres promotoras de salud, parteras, doulas, proyectos de gestación y embarazo consciente que le dedican su vida a politizar, acompañar y nutrir las formas en las que las mujeres del siglo 21 estamos experimentando nuestra sexualidad gestando, pariendo y criando.

¡Vamos valientes! ¡Nuestra lucha continua! ¡Seguiremos sembrando y pariendo a la esperanza! ¡Embarazadas, lactando, criando, seguiremos provocando!

Con amor, Nadia y Nil.

 

Tips para menstruar en sociedad

¡Buen tiempo hermana menstruante!

Agradeciendo la existencia de nuestra sangre queremos compartirte estos tips para menstruar en sociedad, o sea llevar saludablemente las relaciones sociales (pareja, trabajo, escuela, familia, vecinos y comunidad) asi como la relación contigo misma en tiempos de marea roja. Si quieres enriquecer esta lista con tu experiencia súmate en los comentarios y con las menstruantes de tu comunidad. ¡Aquí vamos!

  1. Dale forma a tus pensamientos. Menstruar abre la percepción más que de costumbre. Tenemos unos “rayos X” en los ojos, en la piel, en el corazón o sea hipersensibilidad en todos los sentidos, así que toda esa experiencia sensorial merece ser puesta en papel. Escribir, dibujar, pintar o rayar-liberar emociones y pensamientos mucho antes de atentar contra la integridad de quienes nos rodean. Cuando pase tu periodo, dale una leída a tus letras y creaciones rojas, descubrirás harta sabiduría que viene directo de tu sangre.
  2. Medita. Con la marea roja entre las multiples sensaciones, algunas nos suelen abrumar. Si te sucede, respira. Apártate a un lugar a solas, cierra los ojos y pon atención a tu respiración. Deja pasar ese flujo de sensaciones y pensamientos frente a ti sin ningún juicio, como una nube en el cielo. Esta práctica ayuda a cambiar el lente con el que interpretas tu entorno.
  3. Té de hierbas para las emociones. Antes de salir de casa prepárate una infusión de hierbas para ayudar a tu sistema nervioso todo el día. Manzanilla, lavanda o cacao son aliadas para llevar el periodo emocionalmente en bienestar.
  4. No te tomes nada personal. Este principio de la filosofía tolteca es vital aplicarlo para toda la vida, sin embargo en tiempos de sangre y marea viene bien recordarlo a cada segundo. Anclarnos a la compasión nos ayuda a interpretar las percepciones ajenas desde un horizonte saludable. Recuerda que no eres responsable de las percepciones de los demás, así como los demás no son responsables de las tuyas. Aligera tu periodo y no te enganches a la opinión del otr@.
  5. Aliméntate y favorece a tu colón. El colón está cerquita de tu matriz, así que si éste se inflama previo al periodo, es probable sentirnos incómodas y que el útero reclame espacio para contraerse libremente y desprenderse del endometrio. Por eso recomendamos evitar alimentos irritantes, grasas saturadas, picante y harinas lo más posible, así como aumentar la ingesta de papaya, manzana, hojas verdes.
  6. Tiempo fuera. ¡Este punto nos encanta! Si tienes identificadas a personas o situaciones que suelen confrontarte o ponerte tensa, dales vacaciones durante tu periodo ¡Ajá! Evítalos, dales cita para otro momento en el que tu mujer preovulatoria pueda gestionarlos con nuevas energías, ánimos y empatía.
  7. Yoga. El movimiento conciente de nuestro cuerpo siempre será una buena medicina para fluir lo estancado, bajar los dolores o aliviar el estrés. En momentos de inflamación o incomodidad te sugerimos hacer mínimo 5 respiraciones con las piernas levantadas y recargadas en la pared (viparita karani) y la postura del niño (balasana) o tambien ejercitarte de 10 a 15 respiraciones con esta secuencia que en lo personal nos ha servido mucho.
  8. Aceites esenciales. Como aromaterapia o uso tópico los aceites son una alternativa magnífica. Basta usar 1 gota de orégano diluído en aceite neutro como coco o aguacate para reducir el dolor en el vientre bajo. Para inspirar la calma también recomendamos lavanda, bergamota, ylang ylang, geranio o hinojo. Si quieres aumentar tu experiencia con la alquimia de aceites te sugerimos consultar por aquí o acá.
  9. Semillas maravilla. ¿Conoces las almohaditas o sacos térmicos? Se basan en terapia relajante a base de calor o frío para distintos dolores. Para el periodo mesntrual el calor puede en su mayoría ayudarnos. Si no tienes estas almohaditas especiales basta con usar un calcetín llenarlo de semillas como arroz, alpiste, lenteja o trigo, cerrarlo y calentar de 1 a 2 minutos en el microondas. Acomodalo en tu bajo vientre para bajar el dolor. Si no tienes micro calienta las semillas en una olla moviéndolas constantemente para que no se quemen y después metelas en le calcetín ¡Es una delicia! Favorecerá las contracciones de tu útero y sentirás el amamacho del calor.
  10. Crea manada de apoyo. Anímate a decirle a tu círculo cercano (trabajo, familia o escuela) que estás menstruando, que es probable que no quieras andar del tingo al tango y que tal vez te vendría bien que te consintieran con alguno que otro detalle. De esta forma estarás haciendo dos cosas muy valiosas: creando manada de apoyo y visibilizando un proceso natural cargadísimo de tabúes e ignorancias.

 

La aventura del sangrado libre

 

Dedico estas letras a mi madre y a sus  4 primeras menstruaciones, las vivió en sangrado libre sin saber que lo hacía, sin saber lo que le sucedía. Gracias madre, por tu sangre de vida. También estas letras llevan dedicatoria para mi amiga María Elena, su hija Catalina y para todas las mujeres de su comunidad Wixarika, que desde siempre han menstruado en la libre invisibilidad.

Desde hace 3 años vivo la experiencia de sangrar en libertad, es decir, sangrar sin utilizar copa menstrual, toallas de tela, esponja marina o calzones. Todo comenzó por mis ganas de reconciliarme con la “mancha” pues en mi historia adolescente tenía grabadas algunas experiencias de manchas menstruales en público que me habían marcado profundo, ya saben, el estigma, la verguenza, la burla, así que me reconocía en ese miedo colectivo a la mancha de sangre y cada periodo me preocupaba por estar “limpia y seca”, aún cuando ya era usuaria de la copa menstrual.

Entonces, tomé el valor para intentar vivir la experiencia de dejar correr la sangre entre mis piernas, sin temor a manchar mi ropa. Al principio lo hacía sólo mientras estaba en casa, me sentía cómoda en mi propio espacio sin tener que rendir cuentas a la mirada de nadie. Con el paso de los periodos y muy de la mano con un proceso de sensibilización uterina que viví, el sangrado libre se convirtió en un despertar de la consciencia corporal. Te cuento que al día de hoy sigo tan maravillada como en aquellos días, cuando recién descubría el lenguaje muscular de mi Yoni. Es tan sutil pero a la vez tenaz, si pudiera describírtelo creo que te diría que todo comienza con un temblor en el útero, ese movimiento lo interpreto como el aviso de que una avalancha roja está a punto de iniciar para luego sentir un espasmo en la vagina que viene acompañado de una sensación de calor… sí, la sangre a comenzado a salir por la abertura cervical y comenzará a bajar por el canal vaginal hasta salir hacia la vulva.

Ahora que lo escribo, me parece que intento poner en letras a un proceso indescriptible, que sólo puede experimentarse desde la carne y los flujos, pero hago este intento para compartirte que sí que es posible, y que después de haberme reconciliado con la mancha menstrual en casa y en público, me encanta ahora pasar el tiempo de luna en casa (cuando puedo) recolectando mi sangre en una jícara que logro  acomodar al sentir la avalancha antes descrita. Y que también me siento orgullosa de menstruar mi comunidad, ir al mercado, dar los talleres, pasear a mis compañeros caninos, observar algunas veces las miradas que escrutan mi culo manchado, sonreír y continuar mi camino sin ningún pesar. Cuando salgo a hacer los menesteres de la ciudad, y ando de un lado a otro, disfruto de menstruar libremente, uso falda y mis bellos calzones menstruales, que son los clásicos de algodón hasta la cintura, y estos se van manchando bellamente hasta que regreso a casa. Me divierte, me maravilla, me hace sentir viva, dueña de mi yoni y atenta siempre a su lenguaje.

Estoy segura de que la aventura del sangrado libre aun tiene muchos matices qué mostrarme, un largo camino por recorrer y ¿sabes? sentí-pienso recorrerlo dignamente.

¡Gracias por leerme! Si te interesa saber más sobre el sangrado libre y las experiencias de sensibilización uterina, te invito a estar atenta de las movidas de la Colectiva Ixchelana, nos encanta compartir, escucharte y crear manada.

Con cariño, Nadia )O(

Efectos de los anticonceptivos en la menstruación

¡Hola querida lectora!

Hace algunos años colaboré con el hermoso proyecto de Lunacup, fue una experiencia muy nutritiva que dejó bellos frutos para mi persona y para mi hacer en la comunidad ixcheleana. Recapitulando aquella aventura, encontré este texto que desarrollé como parte de una campaña menstrual, iniciativa de las Lunacuperas. Realizar el siguiente artículo fue una experiencia dotada de  todos los matices. ¿Quieres saber la razón? Pues te invito a leer conmigo. ¡Aquí va!

Con cariño, Nadia )O(

Efectos de los anticonceptivos en la menstruación

 

“Una visión más amplia de la fertilidad es aquella que no está determinada únicamente por si se tiene o no un hijo biológico. La fertilidad es una relación de toda la vida con una misma, no una circunstancia médica.”

-Joan Borysenko –

En las últimas décadas, una de las grandes preocupaciones de la mujer ha sido la salud reproductiva, íntimamente relacionada con el uso de los anticonceptivos. Las formas de prevención del embarazo se buscan y conocen desde la antiguedad. Los egipcios, por ejemplo, dominaban el manejo de los ciclos lunares y la herbolaria anticonceptiva. Este interés ha ido creciendo milenio a milenio.

En el siglo pasado surgió una nueva era de métodos anticonceptivos, y así  millones de mujeres han podido elegir el momento más adecuado para tener hijos si lo desean y también disfrutar de la sexualidad sin temor a un embarazo cuando no es el momento indicado.

Es importante acercarnos a la observación de nuestro menstruo, pues su apariencia nos revela más de lo que pensamos sobre nuestra salud hormona. Bueno, es importante saber cómo el uso de algunos anticonceptivos cambia las características de nuestro ciclo menstrual, para ello vamos a entender cómo funcionan.

¿Cómo cambia  mi sangre menstrual con el uso de anticonceptivos hormonales?

Si eres usuaria de algún método anticonceptivo hormonal [1] te habrás dado cuenta de que tu flujo menstrual es distinto al que experimentabas antes de tomar anticonceptivos, en algunos casos el flujo se presenta escaso, su color no es tan intenso y tal vez los cólicos menstruales han disminuido.

Nuestro ciclo fértil es un sistema muy sofisticado que cambia mes con mes, dándonos información importante sobre nuestro cuerpo y su asimilación del entorno. Los anticonceptivos hormonales como es el caso de los orales, suprimen este ciclo natural, ya que contienen hormonas sintéticas (progestin y estrógenos) que engañan al ovario orquestando una falsa ovulación, ya que impiden la liberación de las hormonas folículo estimulante y luteinizante, inhibiendo la maduración del óvulo, de esta manera, el endometrio continúa su desarrollo y se libera como menstruación, sin embargo, no se concreta el ciclo natural completo [2]

Debido a que estos anticonceptivos actúan sobre el endometrio haciendo que éste no se desarrolle completamente, tu sangrado es más escaso y en algunas ocasiones no encontrarás tejido endometrial en él; estos métodos reducen el flujo de sangre menstrual y con menos sangre hay menos contracciones y disminución del dolor.  El flujo suele ser escaso ya que el cuerpo lúaeo no puede crecer a menos que el ovario libere un óvulo.

Si eres usuaria del DIU (Dispositivo intrauterino) debes saber que hay dos tipos de dispositivo: el tradicional de cobre y el DIU hormonal, aunque la función la función de ambos es generar un ambiente hostil en el útero para que el esperma no fecunde al óvulo, el DIU hormonal en especifico es el que tiene la capacidad de modificar el desarrollo del endometrio y alterar la ovulación [3] razón por la cual el ciclo menstrual puede manifestarse de forma irregular y abundante en una primer etapa, con sangrados leves color rojo claro a  mitad del ciclo, y posteriormente se presenta escaso con un color café o ausente hasta por periodos de 2 a 3 meses.

La importancia de observar nuestro flujo menstrual

Hemos mencionado ya que el cuerpo posee un código de sus procesos fisiológicos, un lenguaje natural que se manifiesta en nuestras sensaciones y flujos, la lectura de estos códigos puede llevarse a cabo mediante la autobservación. Cualquier cambio en nuestro flujo menstrual debe ser detectado para así prevenir desequilibrios que con el tiempo se puedan agravar.

Cuando empleamos anticonceptivos hormonales nuestro ciclo menstrual sobre una serie de cambios que debemos observar, pues recordemos que nuestro menstruo nos da información sobre los procesos hormonales vitales para la danza del ciclo fértil. Es también importante comprender cómo funciona el método anticonceptivo que elijamos, pues así entenderemos cómo se modifica  nuestro ciclo menstrual y por consecuente tomaremos la mejor opción para nosotras.

Recuerda que tu cuerpo es sabio y que todos sus procesos nos proveen de información muy valiosa que de ser escuchada e interpretada de la forma correcta podremos caminar hacia el bienestar. Nuestro ciclo menstrual y la fertilidad forman parte de lo que somos, es nuestra naturaleza y tenemos derecho a vivirla desde la armonía y la verdad.

[1] La anticoncepción hormonal utiliza la acción de las hormonas del aparato reproductivo para impedir el embarazo, ya que interdijera en la sincronización de los mecanismos de la ovulación transporte tubárico, crecimiento y transformación endometrial y las modificaciones del moco cervical.

[2] http://science.howstuffworks.com

[3] http://www.medicamentosplm.com

  • Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer. Christiane Northrop. Edit. Urano
  • Ciclos Femeninos y fertilidad consciente. Jimena García Paniagua. Edit. Yeztli
  • Salud vital y vida natural. Anna Huete. Edit. Oceano Ambar
  • Estudios de antropologia biológica. Vol XII. El uso de anticonceptivos y las representaciones del periodo de fertilidad en el ciclo menstrual. Anabel Barragán Solís. Edita. UNAM

Texto realizado para Lunacup México

Decreto verdad, sin miedo al misterio

Soy portadora de un útero donde se mueve la vida y la muerte. Soy mujer menstruante, cíclica que encontré un curioso post en el internet. “El Significado de “Estar en su luna” donde se explican cultos, rituales, mitos y testimonios de diversas tribus americanas así como medidas estrictas, violentas y excluyentes frente a la menstruación.

Ante la confusión que me brotó, decidí compartir mi crisis en el círculo de contención de mujeres que mas confianza tengo, donde la pregunta más pendeja puede hacerse la más enriquecedora conversa para una tarde de sábado por whatsapp.

Imagen: Palomailustrada

Mi pre-ocupación nació de visualizar estos textos como las únicas fuentes que lleguen a manos-corazón de mujeres que están abriéndose a explorar su cuerpo, reconocer su poder y vivir su espiritualidad de la manera mas estrecha con el misterio; estén o no menstruando. Por eso después de un álgido compartir de mensajes de texto con esas bellas inspiratrices quiero compartir lo siguiente:

Recapitulando
Hace años era una tirana con mi Yoni. Hasta imaginaba callarle su libre expresión de vida interrumpiendo su sangrado porque la sociedad decía “saber” que yo era un monstruo, asesina, ladrona de poderes, creadora de problemas, aliada del caos por tener el misterio de la vida manifestándose cada vez que sangraba.

Tiempo y entendimiento pasó, pero lo que quiero resaltar es que desde la primera vez que miré, toqué y exploré mi vulva (la puerta a ese misterio) afirmé que conocer-me me daba poder. Poder para que desde mi propia curiosidad, investigación y decisión generara sabiduría pero ¿Qué pasa si nos dicen “No es necesario experimentar, preguntar, conocer porque todo el mundo lo sabe, desde siempre”? como señala este post y como la autora lo creyó.

Pero entonces ¿qué verdad tiene que (a veces si y a veces no) una mujer en luna puede “afectar” momentos históricos, situaciones intimas o convocatorias espirituales?
La respuesta es: PORQUE SE DECRETA.
Porque así lo quieren manifestar, porque así quieren que suceda, porque la sangre no es la asesina, son los decretos, el señalamiento, el prejuicio humano.

¿Se entiende porqué la única verdad que se ha manifestado siempre, es la vida y la muerte hecha sangre? ¿se ha comprobado que el caos, los demonios, las muertes, son causadas por la sangre menstrual de una mujer?

Soy yo la verdad
Sé que tengo un poder, sé que el mundo lo sabe, pero también sé que el miedo-enojo que me tenía a mi misma por sangrar, es el miedo-enojo que tiene el mundo a la mujer por custodiar el misterio de la vida en su interior… Sin embargo, la única verdad que no ha dejado de gritar, la que se manifiesta libremente es la menstruación. Por eso, mi Yoni es la revolucionaria mas autentica dentro de mi cuerpo. Aun con miedos y frustraciones de su misma emancipadora, ella siguió expresándose libremente aun estigmatizada por la sociedad.

Mi sangre es poder, pero no es chupadora de talentos espirituales. Tampoco es asesina de esposos, ni de serpientes, ni amiga de la derrota o de hombres enfermos. Mi sangre es poder por eso es un compromiso conocerme para así, no usar mi propio poder en mi contra y sin darme cuenta.

Al comenzar a escuchar-me por dentro me reconcilié con Yoni. Cada vez más confiada me muestra su potencialidad, su magia, su encanto. Lo mas hermoso es que tenemos oportunidad de vivirnos y re-vivirnos en cada una de las fases del ciclo y principalmente cuando renazco de la muerte del endometrio, del debilitamiento del cuerpo lúteo, del cese de la progesterona, del ovocito descendiendo… de todo esto hecho sangre.

Esta es la verdad. No porque me dijeron sino porque la sangro, y esta verdad también se observa en la alquimia de la pre ovulación, en las aguas de la fase ovulatoria, en el desapego de la premenstrual.

¿te has observado –por ejemplo- estar en estos momentos históricos, sociales o espirituales en tu fase ovulatoria? ¿qué sientes, que sucede, que se mueve?

Concluyo invitándonos a observar no solo cuando el vientre se inflama y la sangre se asoma, sino cada fase del ciclo en nuestro útero porque su poder genera muchas matices y por ende muchas puertas al misterio.

Al finy al cabo, el miedo al misterio ya no es tan fuerte “como siempre”.

Yoni: El término sánscrito ioni significa ‘útero’, ‘vagina’, ‘vulva’ o ‘vientre’. En letra devanagari del idioma sánscrito se escribe योिन

Texto: Karenina Casarín

En Huerto “Las Raíces” la ginecología natural cosechó resultados

El conocimiento es infinito. No se acaba porque los saberes van y vienen, nutriéndose a si mismos. Y aunque culminó este ciclo de talleres en el vivero Las Raíces, de la unidad deportiva Tucson, el crecimiento continuará.

El taller de ginecología natural autogestiva en el vivero Las Raíces, de la unidad deportiva Tucson, el crecimiento en las más de 28 mujeres, continuará.

Del 9 de marzo al 20 de abril, Nadia Ávila desde la Colectiva Ixchel provocó -aun más- la curiosidad hacia un autoconocimiento, autonomía y salud preventiva en mujeres de 25 a 78 años. En 8 módulos, las mujeres aprendieron a generar sus propias recetas para balances hormonales, alimentación balanceada e infecciones. Profundizaron más en su autoconocimiento comprendiendo la ciclicidad que vivimos en nuestros cuerpos.

Con el taller de ginecología natural autogestiva se perciben los procesos naturales del cuerpo y las alternativas existentes que ayudan a gestionar nuestra propia salud ginecológica y así, reconocemos el potencial medicina que somos en nuestras familias y relaciones.

¿Qué quiero como grupo? ¿qué quiero como persona?
En circulo bajo una gran árbol casuarina dentro del huerto reflexionamos sobre este proceso y lo que viene. “Quiero seguir preparándome y seguir viéndolas”… “aprender más de mi naturaleza y de esta naturaleza: las plantas, los alimentos” … “me llena, el compartir experiencias”… “Todas somos diferentes y por eso nos nutrimos. Me sirve también para relacionarme con mi mamá” comentaron entre risas, lagrimas y contención.

Con una vela prendida, Nadia agradeció a las esencias del lugar que escucharon ideas, propuestas y sentimientos de las guardianas del huerto en la Tucson. “La vida sabrá abrir los caminos para que nuestros sueños tengan voz y forma para continuar” afirmó, mientras la luz en su vela multiplicó el fuego en el pabilo de cada mujer a su lado. Y así en circulo, fue ampliándose la luz porque en contención, en conciencia “somos la esperanza cuando hay oscuridad”.

Que se sienta esta liberación, invitó Cuca Ávila, coordinadora del programa territorios de InMujeres que fue parte de este proceso. “Ya que no es llenarnos más de teoría, sino aprender a sentir” agregó. Entregados los diplomas por parte de InMujeres, compartimos los alimentos confirmando entre todas:

“Cerramos el proceso y bienvenidos los que siguen”

Nacieron toallas de tela en Ahuisculco

¿Con qué te relacionas más, cuando menstrúas?
¿con el blanco algodón, papel y el bote de basura?
o ¿con el agua, telas y tu roja sangre, fuente de minerales?

Mujeres interesadas en alternativas ambientales se organizaron en Ahuisculco, Tala, Jalisco para crear sus propias toallas femeninas de tela el viernes 13 de abril. Apoyadas por la Fundación Selva Negra y la facilitación de la bióloga Tanya Mendez, se invitó a las mujeres del pueblo para que entre niñas, adolescentes y mujeres realizaran el taller práctico-informativo de esta propuesta ecológica para la salud femenina.

El taller fue realizado por las promotoras de salud y medicina femenina Cristina Aldana de Toalla Sana, en colaboración con Nadia Ávila de la Colectiva Ixchel Ecoalternativas. 

Tu sangre es parte de la naturaleza
la toalla desechable, no.

Abres el empaque de plástico que inmediatamente tiras a la basura. El material con lo que fue hecho no es biodegradable y ha contaminando con su proceso de producción y distribución ¿Te imaginas cómo?

Debajo del kiosko de Ahuisculco sentadas en circulo, las 14 asistentes miraban curiosas el interior de las toallas desechables al identificar el protagonismo contaminante no sólo a la naturaleza, sino también a nuestras cuerpas.

Para mi “Tirar basura es como escupir al cielo. Tarde o temprano nos va a llegar” reflexionó Cristina quien explicó y dio el material para la creación de la toalla femenina reusable, lavable, limpia y cómoda.

4 telas (Franela, tela polar, impermeable y algodón) hacen la diferencia:

  • De gastar dinero en toallas desechables (500 pesos al año, 20 mil por todas tus menstruaciones),
  • De tirar los tampones o toallas higiénicas que usarás (420 al año, 17 mil en tu vida)
  • De tener posibilidades de mal olor, infecciones, aumento de sangre o cáncer uterino al absorber por tu vagina el cloro, pesticidas y otras sorpresas

Durante esa calurosa mañana tejímos telas y diálogos. Soltamos tabúes que ya no queremos cargar porque ni voy a cortar la leche cuando menstrúe, ni voy a generar accidentes y lo incómodo no es su olor, sino que hagan de mi sangre un negocio. Escuchamos las experiencias de cuando nos llegó por primera vez la menstruación y sentimos apoyo de cada una, en el reflejo y sorpresa de los recuerdos expuestos.

El poder comunitario habita en las mujeres, porque trabajamos siempre por la familia y la tierra- explicó Nadia- y con esas toallas encontramos otras formas de relacionarnos con nuestro cuerpo y generar vínculos de confianza entre nosotras.

Por eso, podemos intentar usar estas toallas
Si quieres un taller en tu comunidad, quieres conseguir toallas sanas o tienes alguna duda ¡contáctanos!

Toalla Sana
https://www.facebook.com/toalla.sana/
toalla.sana@hotmail.com

Ixchel Ecoalternativas
https://www.facebook.com/ixchel.alternativas/
ixchel.alternativas@gmail.com

De cuando tu copa menstrual resultó ser pirata

 

                                             Dedicado a todas las compañeras que están en busqueda. 

 

¿Qué tal va creciendo la Luna? Desde ixchelandia que está refresca, les mando este frescor y olor a nardos para que todas sus semillas se pongan fuertes y crezcan como sanas ideas, sueños y convicciones.

Desde hace unos días quería hacerles estas letras para comunicarles una situación que cada vez es más recurrente en el correo o inbox ixcheleano, se trata de la copa menstrual. A diario nos escriben mujeres de todo el mundo para pedirnos información sobre qué es, cómo se usa, de qué va la cosa, y la verdad es que a nosotras nos encanta compartirles el ABC sobre las alternativas menstruales, creemos totalmente que un pequeño cambio puede conducirte a otros cambios, a otros mundos, y definitivamente, la copa menstrual es un artefacto que te garantiza una aventura deconstrucción, aprendizaje y resignificación.

Bueno, la cosa es que también ha crecido el número de compañeras que nos escriben para compartirnos sus malas experiencias con la copa, las leemos, las asesoramos e intentamos animarlas a escuchar su cuerpo y darse una nueva oportunidad. Pero hay casos, muchos casos  que nos comparten a diario  con respecto a copas menstruales defectuosas y la desagradable experiencia que pone en riesgo la salud de las usuarias. Hemos recibido tantos testimonios que al día de hoy nos es posible identificar varios patrones y escenarios en los que se sitúan estas experiencias. Lo hemos comentado con más compañeras dedicadas al activismo menstrual y de verdad que consideramos necesario hablar de esto. Así que, decidimos compartirles algunos datos que hemos ido registrando en el transcurso de los últimos 8 meses, estos datos nos fueron compartimos por 25 usuarias.

Por lo regular todo comienza con la pregunta:

¿Es normal que mi copa tenga estas características

1. Porosa

2. Está cuarteada

3. Se rompió fácil

4. Se hizo verde

5. Se le hizo una grieta y le quedó tejido endometrial dentro de esa grieta

Como protocolo, nosotras preguntamos:

¿Qué marca es es tu copa menstrual? 

  1. No me acuerdo, creo que no decía.
  2. No decía, venia en una bolsita de celofán con una bolsa de tela.
  3. Me la regalaron, no venía en caja.
  4. Creo que es…. (nos han mencionado marcas que ni nosotras sabíamos que existían, pero todas lucen igual, sólo cambia el color de la bolsa en la que vienen empacadas)

¿Hace cuánto tiempo que la estás utilizando? 

  1. 3 periodos
  2. 5 periodos
  3. 2 periodos
  4. Cerca de un año

 ¿Dónde la conseguiste?  

  1. Mercado libre
  2. Venta por internet
  3. Grupo de WhatsApp
  4. Me la regalaron

¿Cuánto te costó? 

  1. $100 pesos
  2. $200 pesos
  3. $250 pesos
  4. Compramos entre varias un paquete de 24 copas x $1800 pesos

¿En el empaque o en el instructivo se especifica de qué material está hecha? 

  1. No dice, no tiene instructivo
  2. Está en otro idioma
  3. Silicon quirúrgico (No indica certificados)

De estos 25 testimonios, sólo 8 casos nos compartieron efectos adversos en su cuerpo como:

  1. Irritación en introito vaginal
  2. Inflamación vaginal y en bajo vientre
  3. Mal olor del flujo menstrual una vez recolectado con la copa

 

Las compañeras siempre nos preguntan ¿Qué sigue? ¿Qué puedo hacer? Nosotras les abrazamos aunque sea a la distancia, y les recomendamos que dejan de utilizarla, que si tienen la posibilidad dialoguen con la persona o grupo de personas que les vendieron la copa, pues definitivamente deben ser advertidas de que el producto que están acercando a tantas mujeres no es seguro, no es de calidad y de plano no es de silicon quirúrgico. Y claro, que compartan su experiencia con más mujeres, procuremos cuidarnos unas a otras.

En los últimos 3 años, el mercado de copas menstruales en nuestro país ha dado un salto cuántico hacia la diversidad de marcas, materiales, formas y colores. Por desgracia, muchas de estas marcas no son confiables, se ofertan a muy bajo costo en redes de mercadeo que no ofrecen asesoría y acompañamiento a las usuarias, tal cual, esto se ha convertido en un mercado negro.

¿Qué hacemos compañeras? ¿Cómo nos cuidamos? ¿Cómo entenderemos que cuando se trata de un producto para tu vagina “lo más barato” simplemente no puede ser una opción? Muchas de las compañeras que nos solicitan recomendaciones, nos piden que les recomendemos la más barata, pues van a “probar,  y si les gusta, luego invierten en una de mejor calidad”, nosotras sonreímos, les explicamos que es muy arriesgado el querer aplicar el método prueba y error en la vagina, que aunque compren la copa más cara del planeta, su inversión habrá sido recuperada en un año, y que en los próximos 7 o 10 años estarás ahorrando miles de pesos, estarás experimentando menstruaciones saludables e higiénicas.

Actualmente existen muy buenas copas menstruales circulando en nuestro país, buenos y bellos proyectos de calidad; también existen blogs dedicados la realización de reseñas sobre distintas marcas, vale la pena darnos un tiempo para investigar, preguntar y preguntar hasta que todo nos quede bien claro. Y si te encuentras con una mujer que además de venderte la copa te ofrece asesorarte y acompañarte en tus primeros ciclos de experimentación, siéntete segura, siéntete bienvenida, somos una manada de mujeres en todo México que dedicamos mucha de nuestra energía para que todas podamos construir nuestro propio Bienmenstruar.

¿Te ha pasado? ¿Conoces a alguien a quien sí? ¿Te gustaría compartirnos tu experiencia para continuar nuestro registro?

Con cariño,

)O( Nadia )O(

¿Qué es quererse a sí misma?

 

 

 

Por Ericka Staufert Reyes

A Rita,

mi geminiana del reflejo encantador.

 

Hoy es catorce de febrero, lo que es decir que durante un día el mundo es un espacio donde se recuerda la importancia del amor y la amistad.

A lo largo de mi vida he tenido varias etapas con respecto a este evento mercadotécnico: durante mi secundaria invertí lo que en ese tiempo era una fortuna en chocolates, paletas, claveles blancos y alguna rosa roja; luego en mi prepa me vestí de negro como acto de protesta; en la carrera me enternecí cuando mi amiga Frisby nos regalaba panquecitos horneados por ella; y luego vino la apatía, el simple y llano obviar el festejo del amor y la amistad.

Este año y desde este espacio en Ixchel quiero hacer algo distinto. Quiero aprovechar el tema para compartirte algunas cosas que he aprendido sobre el amor que me tengo, lunera querida, desde que formo parte de la Colectiva Ixchel.

La premisa es sencilla: la primera persona a la que habríamos de querer es a una misma; pero ¿qué implicaciones hay en tal acción? Lo que me enseñaron es que eso significa no dejar que otras personas me lastimen… ok, ¿y qué más hay? Si profundizáramos en ese discurso, ¿qué acciones encontraríamos que representan tener amor hacia la propia persona? Mi tía me contestaría que es maquillarse para sentirse bien, yo agregaría que es cuidar mi higiene y mi salud; mi amiga Cristina diría que es sonreír al espejo cada mañana para sentirme cómoda en mi piel; ¿tú qué agregarías, lunera?

Te platicaré dos aspectos del amor que hacia mí siento y que he reflexionado desde que participo en Ixchel: respetar mi sabiduría y quitar las máscaras al espejo.

El conocimiento es una cosa y la sabiduría es otra

Quizá desde la filosofía aristotélica, atravesando por el pensamiento cartesiano y kantiano, exista la distinción entre conocer el mundo y saber el mundo, pero no sé porqué la hemos olvidado, ni porqué como sociedad hemos puesto la atención en el conocer, lo que nos conduce a honrar el conocimiento que podemos estudiar, medir y cuantificar, y a obviar la voz intuitiva que no podemos razonar.

¿Será esto un efecto de vivir en la Edad de la Razón, bajo el dominio del pensamiento del “hombre blanco occidental” y subyugades todes por el patriarcado? Una intuición me dice que sí, pero no tengo el conocimiento sociológico, ni histórico, ni filosófico para afirmarlo.

Lo que sí puedo afirmar es que quererse a sí misma es aprender a reconocer la valía de nuestra intuición, es decir, afinar el oído para escuchar la voz que nos viene de la sangre y de la conciencia, afinar el cerebro para actuar conforme la sabiduría que desarrollamos a lo largo de nuestra experiencia de vida. Cabe agregar: tanto hombres como mujeres tenemos esta sabiduría, porque ella no radica en el sexo ni el género, y sí radica en lo femenino que tenemos todes les seres humanes.

Quererse a sí misma, entonces, es respetarse tanto que podamos dar cauce a nuestras intuiciones y a nuestras emociones, porque éstas no pertenecen al dominio de la razón y del conocimiento, están ubicadas en la parte no racional de nuestro ser, y precisamente por eso a muchas personas nos han enseñado a restringir lo que sentimos: eso es no amarse. Negar las emociones que nos mueven, o que nos tumban, es no tenernos respeto, es rechazar una parte de nosotres que nos pertenece.

Quitar las máscaras al espejo

Me decía mi abuela que más me valía llevarme bien conmigo porque soy la persona con la que estoy todo el tiempo. ¡Ay pero qué difícil es conocerse! Pero también ¡qué delicioso es el camino que nos conduce a nosotras mismas!

El autoamor implica darnos espacio para intimar con nosotras –sí lunera curiosa, así como en lo físico como en lo espiritual-, soltar las amarras que nos atan a la percepción que los demás tienen de nosotras, vernos sin la mediación de las máscaras que hemos fabricado para funcionar socialmente.

He pasado largo tiempo contemplando mi rostro, viéndome sonreír y sintiendo lo rojo de mi cara por tanto llorar. Cada vez que me alejo del espejo me siento llena de la sabiduría de saber quién soy; y digo sabiduría, porque a nuestro ser no accedemos por el conocimiento, éste nos dice cosas prácticas que no nos llenan; nos dice: yo soy Ericka, soy mujer, soy escritora, fui abogada, soy hija, soy esposa… chalalá, chalalá, chalalá. Quien yo soy lo llevo prendido en mí, no lo puedo nombrar, no lo puedo señalar, sólo puedo saberlo.

Saber quiénes somos sin etiquetas, sin concepciones aprendidas, querida lunera, es el mayor regalo que nos podemos hacer: el de una travesía diaria que nos fortalece.

¡Felices sean tus días explorando el amor que te tienes!