BLOG / En Huerto “Las Raíces” la ginecología natural cosechó resultados

El conocimiento es infinito. No se acaba porque los saberes van y vienen, nutriéndose a si mismos. Y aunque culminó este ciclo de talleres en el vivero Las Raíces, de la unidad deportiva Tucson, el crecimiento continuará.

El taller de ginecología natural autogestiva en el vivero Las Raíces, de la unidad deportiva Tucson, el crecimiento en las más de 28 mujeres, continuará.

Del 9 de marzo al 20 de abril, Nadia Ávila desde la Colectiva Ixchel provocó -aun más- la curiosidad hacia un autoconocimiento, autonomía y salud preventiva en mujeres de 25 a 78 años. En 8 módulos, las mujeres aprendieron a generar sus propias recetas para balances hormonales, alimentación balanceada e infecciones. Profundizaron más en su autoconocimiento comprendiendo la ciclicidad que vivimos en nuestros cuerpos.

Con el taller de ginecología natural autogestiva se perciben los procesos naturales del cuerpo y las alternativas existentes que ayudan a gestionar nuestra propia salud ginecológica y así, reconocemos el potencial medicina que somos en nuestras familias y relaciones.

¿Qué quiero como grupo? ¿qué quiero como persona?
En circulo bajo una gran árbol casuarina dentro del huerto reflexionamos sobre este proceso y lo que viene. “Quiero seguir preparándome y seguir viéndolas”… “aprender más de mi naturaleza y de esta naturaleza: las plantas, los alimentos” … “me llena, el compartir experiencias”… “Todas somos diferentes y por eso nos nutrimos. Me sirve también para relacionarme con mi mamá” comentaron entre risas, lagrimas y contención.

Con una vela prendida, Nadia agradeció a las esencias del lugar que escucharon ideas, propuestas y sentimientos de las guardianas del huerto en la Tucson. “La vida sabrá abrir los caminos para que nuestros sueños tengan voz y forma para continuar” afirmó, mientras la luz en su vela multiplicó el fuego en el pabilo de cada mujer a su lado. Y así en circulo, fue ampliándose la luz porque en contención, en conciencia “somos la esperanza cuando hay oscuridad”.

Que se sienta esta liberación, invitó Cuca Ávila, coordinadora del programa territorios de InMujeres que fue parte de este proceso. “Ya que no es llenarnos más de teoría, sino aprender a sentir” agregó. Entregados los diplomas por parte de InMujeres, compartimos los alimentos confirmando entre todas:

“Cerramos el proceso y bienvenidos los que siguen”