BLOG / Progesterona en novilunio

       “Yo no quiero caminar más” Arte de Violeta Rivera 

 

Por Ericka Staufert

Hoy me he sentido
que lo único que quiero
es echar el cuerpo en horizontal
leyendo…
apreciando…
poseyendome poesía
se me antoja algo sobre la existencia, traigo ganas de la mente de Pessoa
se me antoja también algo terso, acaso la Afrodita de Loüys
se me antoja que si quiero llorar llore y ahí, se sabe bien, cualquiera me puede hacer llorar.

Blue
Blu…

                       Bl…
B….

                                        Blue
Blue

                                                           Blue

Al principio del día me abrumó la academia con las tareas que he de presentar este fin de semana y luego me abrumó la tarea del otro fin de semana; la abrumación se dividió en el rostro de cada maestro y en la cara de cada maestra y luego tuve que parar. Hube de quejarme. Seguí respirando, volví a hacer tarea.

Un poco de claridad: mirá en el origen y en el origen miré.

En la siguiente pausa de hacer tarea tomé mi Agenda Menstrual, tomé el lápiz, me paré frente al póster de las Fases de la Luna en el 2017 y conté días y me encontré
en el intersticio de ovulación y postovulación de mi cuerpacita,
debajo de una Luna Oscura.

Dije en gesto de querer decir sarcasmo dolido y apático y dije a media voz con mirada hacia nadie pero como si estuviese escribiendo una carta:
– Querida progesterona: bienvenida.

Hija de puta
Ya vienes a joder hija de la mañana

Hija de tu chingada madre
La puta te parió

En gesto de decir todo eso lo dije en voz alta, pero a modo tierno y a voz risiona, como se le dice a una hermana, a la amiga que nos mete en problemas y lo resuelve en bruma de risas.

El día se me ha abierto con posibilidades. No quiero engañar: aún conservo este sentir azulado,

mas habiéndolo reconocido como efecto químico dentro de mí, el día se me ha vuelto otro,
el día es tan infinito como mis pensamientos y como yo,
el día es construcción mía.
El día ya no aturde.